Representaciones y Creencias iniciales


  • ¿De dónde vengo?

Soy Venezolana, aunque también Española, mucha gente opina que por haber vivido 21 años en España soy más española que Venezolana, pero la verdad es que mis raíces están mezcladas y mi personalidad se ha visto influida por las dos culturas.
  •  ¿Qué experiencias formativas significativas traigo?

He estudiado la diplomatura de Magisterio Educación Primaria, la licenciatura de Psicopedagogía (ambas en última promoción antes de lo que se conoce ahora por Grado), y actualmente estoy cursando dos másteres a la vez: Máster de Educación Especial y Máster de Profesora de Español como Lengua Extranjera.
  • ¿Cómo concibo actualmente la enseñanza de ELE o de LE?

Para mí, la enseñanza de lenguas extranjeras es especialmente acercar el mundo a nuestro entendimiento, comprender a nuestros iguales, aprender de ellos, conocer más de otras culturas y que esas otras también conozcan un poco más de la nuestra. Pero si me quedara en eso, no podría definir lo que expresa realmente para mí la enseñanza de lenguas extranjeras.
El mundo está sumido en infinitas guerras de identidad, religión, política, sexo, raza… principalmente por la ignorancia, por el desconocimiento del prójimo. Por tanto, desde mi punto de vista, con la enseñanza de la lengua extranjera, esas barreras de la ignorancia se romperían, conoceríamos que los estereotipos marcados no son como los pintan y por tanto no somos tan diferentes unos de otros como nos definirían muchos.
Mi imagen, muestra el lenguaje más universal que podemos encontrar, el lenguaje no verbal: las manos, los gestos, la cultura, expresando mucho más de lo que a veces podemos contar con la voz.
A los lados mis manos entre dos culturas la natal, “Venezuela”, y la vital, “España”, ambos lugares de gran aportación en mi vida.
En el centro la cultura marcada por la religión y las costumbres de cada uno, tan importantes para la sociedad de hoy en día, y a veces tan alejadas de la humanidad, del pensamiento y el sentimiento humano, cuando se olvida realmente el sentido de cada una.
Un poco más abajo, las manos de cada una de esas diferentes y tan iguales costumbres unidas en una al grito de “¡uno para todos y todos para uno!”, porque las personas estamos destinadas a compartir nuestra vida, a relacionarnos y no seremos nosotros mismos sin los demás.
A la izquierda de esa unión, todas esas manos luchando por levantar al mundo, nuestro mundo, ese mundo que nos permite vivir en él, que nos alimenta y nos nutre, que nos permite respirar y sacia nuestra sed.
Y a la derecha, manos que sin darnos cuenta se repiten una y otra y otra vez en la historia, no a la guerra, si a la paz; pero que desgraciadamente no se oyen, y es aquí donde me gustaría detenerme y reflexionar:
¿Dónde queda el entendimiento de esas palabras?
¿Es necesario conocer idiomas para poder traducir esa imagen?
Como humanos nos equivocamos a diario, pero también aprendemos. La historia la escriben muchas personas en diferentes idiomas, muchos y muchas de nosotros/as la conocemos en mayor o en menor medida, pero entonces ¿por qué volvemos a tropezar con la misma piedra? Tal vez si volviésemos atrás, en el momento pasado del único continente Pangea, tal vez y solo tal vez, hoy no seríamos tan diferentes, nuestro idioma sería el mismo y solo habría dialectos, todos compartiríamos el petróleo, todos/as compartiríamos nuestras riquezas y el lenguaje extranjero se conocería por aquel lenguaje de fuera de la tierra, “el lenguaje extraterrestre”; la guerra sería una marca de zapatillas deportivas; y las peleas frecuentes fueran delante de una puerta por ver quién entra primero.
El idioma para mí no es otra cosa que el lenguaje del corazón, la lucha constante por mejorar de las personas, por aprender, por crecer, por ser felices. La vida ya es suficientemente cruda como para que no entendamos ese lenguaje, ese dialecto.
PUM PUM
Traducción Siria: bombarderos
Traducción Francesa: Disparos ISIS
Traducción infantil: fuegos artificiales, petardos en navidad
Traducción propia: el corazón latiendo.
Tantos idiomas, tantas definiciones para una misma interjección, sin embargo para unos/as el corazón late muy fuerte y para otros/as simplemente deja de latir.
Por todo esto puedo concluir que las enseñanzas de las lenguas extranjeras (ELE), para mí no es otra cosa que:
ELE para aprender a diferenciar una interjección de otra, ELE para el pum pum del corazón, ELE para comprender el idioma del corazón, ELE para volver a Pangea, ELE para aprender de la historia, ELE para traducir en verdad “si a la paz y no a la guerra”, ELE para distinguir culturas diferentes, ELE para definir mi propia cultura, una sola y única; ELE para que no hayan guerras, ELE para que seamos uno/a para todos/as y todos/as para uno/a, ELE para ese mundo fuente de nuestra energía, ELE para derruir la ignorancia, ELE para marcar el inicio del fin de las desigualdades.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    ELE para mí.
Tal vez mi reflexión no llegue a mil palabras, tal vez las doscientas cuarenta y cinco palabras restantes las deba rellenar el lector o lectora de esta reflexión con las reflexiones propias, tal vez las próximas palabras sean de cambio y unión por cada granito de arena puesto entre todos y todas.
 


Comentarios:
Qué difícil es unir tantos comentarios en uno, es como un gran puzle de pensamientos, de ideas, de opiniones, todas tan propias pero no tan diferentes.
Y ¿por dónde empezar?
Desde mi punto de vista, creo conveniente empezar por aquellas ideas que todos/as compartimos y finalizar por esas ideas únicas y originales de cada uno/a.
Se ha hablado de la unión, del esfuerzo conjunto, de la convivencia, de la fuerza que nos da el trabajo entre todos/as, de la unión de diferentes culturas y religiones, incluso de aprender del otro para luego transmitir lo mejor de nosotros/as. Además se habla de la tolerancia, y es que sin tolerancia no hay unión de culturas, sin el respeto (otra palabra que se menciona), no hay empatía y sin la empatía no podrá existir esa comunicación entre culturas y ese entendimiento, y por tanto ese logro del que tanto se habla, ese cambio a mejor, esa conquista de la paz y el bienestar, el cese de diferencias malentendidos, odios, división, no podrán existir. Es curioso cómo puede existir tanta responsabilidad en nuestras manos y es que a través de nosotros/as mismos/as podemos LOGRAR cambios absolutos.
Esta unión de la que tanto se habla me ha recordado a una frase de Genghis Khan:
“Una flecha sola se puede romper fácilmente. Muchas flechas juntas jamás se pueden romper”
Además de estos pensamientos, como digo han salido otros como “los sabios de ayer guían la sabiduría de hoy”, qué frase más cierta, nunca la habría relacionado con mi imagen; pero siempre la he tenido presente en mi vida. Y es que si yo no hubiera cambiado de nacionalidad, si yo no hubiera venido de otra tierra de otra cultura, para resocializarme en una no tan diferente pero si distinta, quizá yo no habría aprendido tanto; si mi abuelo no hubiera sido español, no habría conocido tanto la guerra civil y aprendido de ella, si no me hubiera entretenido en conocer un poco más de la gente que me rodea y sus diferentes culturas, yo quizá sería ignorante de ellas y por tanto no sabría distinguir entre los estereotipos y la realidad.
Otra frase que me ha impactado ha sido “el mundo a tus pies”, la verdad es que todos y todas deberíamos pensar que el mundo está a nuestros pies, pisando la realidad del mismo, y que solo nosotros podemos poner ese granito de arena del que tanto hablo, siempre teniendo en cuenta que hay que tener cuidado dónde pisar porque quizá rompemos aquello por lo que tanto luchamos.
Para finalizar, me quedo de ELE con que las lenguas traspasan fronteras y finalmente rompen barreras, abriendo diferentes ventanas a nuevas culturas, pero que esto es mucho más fácil unidos/as.
  • ¿Qué funciones creo que deben desempeñar los profesores y profesoras y los alumnos y alumnas de ELE?
Tanto los profesores/as como los alumnos/as debemos desempeñar diferentes funciones:
  1. Reciprocidad, debemos trabajar ambos desde un punto de reciprocidad; esto quiere decir que la actividad que se nos solicite al alumnado deberá estar en equilibrio con el aprendizaje que el profesor/a aporte con la misma. De esta manera la ganancia es recíproca (el docente aprende del discente y viceversa).
  2. Orientación, debería existir una orientación si no absoluta, bastante importante, de parte de ambos ya que si el alumno/a está perdido el/la  docente deberá saberlo y de la misma manera el mismo/a deberá exponer sus inquietudes con el alumnado, previo a evaluar (ya que el aprendizaje a distancia se presta a confundir diferentes situaciones).
  3. Crítica y autocrítica, tanto el profesor o la profesora debe hacer crítica constructiva al alumnado como el alumnado deberá hacerla al profesorado; además de mantener una autocrítica que te haga progresar en ese aprendizaje.
  4. Claridad, se deberá intentar mantener una claridad en los mensajes y expresiones, por ambas partes para que no se dé pie a confusiones.
  5. Funcionalidad, todo el aprendizaje que se exponga por ambas partes deberá conferir una funcionalidad a la hora de trabajar en este ámbito. 
  6. Dinamismo y diversión, es importante que aunque son clases a distancia y es bastante difícil, exista un dinamismo a la hora de las actividades (unas más divertidas que otras, ya que la diversión es parte del aprendizaje).

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